El presidente de la Audiencia Nacional alberga buenas expectativas con “el agente encubierto informático”.
La figura del agente encubierto se reguló en 1999 y en 2010. Ahora se está tramitando en las Cortes una nueva modificación legal para introducir el “agente encubierto informático” para perseguir los delitos por Internet, no solamente contra el terrorismo yihadista. El presidente de la Audiencia Nacional, José Ramón Navarro, alberga buenas expectativas con esta figura pues es una herramienta más para la lucha contra el terrorismo yihadista, al ser éste una de las principales preocupaciones en estos momentos. No obstante, destacó que estos agentes encubiertos ya no solamente se infiltran en organizaciones dedicadas al narcotráfico sino también contra las redes de pornografía infantil, por ejemplo.
Navarro recalcó, no obstante, que la figura del agente encubierto ya fue utilizada en los años 70 por los servicios secretos españoles con Mikel Lagarza, el ‘Lobo’, quien se infiltró en las filas de ETA, bajo el nombre de ‘Gorka’, se ganó la confianza de los terroristas y gracias a él se dio uno de los mayores golpes a la organización con la detención de más de 150 integrantes de la banda.
Entonces este agente encubierto no estaba regulado legalmente. Hoy sí y se establecen una serie de requisitos y limitaciones para evitar abusos, como la “provocación del delito”. El presidente de la Audiencia Nacional explicó que el agente encubierto informático debe ser un agente de la Policía Judicial que se presente de manera voluntaria. Su identidad real y la ficticia no constan en las pesquisas judiciales y su infiltración en la organización criminal está autorizado por el Ministerio Fiscal y por el juez instructor.
Además, la legislación limita los tipos de delitos que son perseguibles mediante el uso de los agentes encubiertos. Pueden actuar contra las redes de pedofilia y el terrorismo yihadista, pero no para delitos de revelación de secretos, ejemplificó Navarro.
Los ‘lobos solitarios’
Precisamente estos agentes encubiertos, expuso el magistrado de la Audiencia Nacional, estarán autorizados para introducir en la red de redes ficheros con contenidos relacionados con pornografía infantil o de enaltecimiento del terrorismo para después investigar el recorrido que tienen esos ficheros a través de Internet.
Este tipo de agentes permitirá detectar, por ejemplo, los usuarios que de una manera habitual consumen este tipo de contenidos, y prevenir así esa “peligrosa” utilización de Internet en lo que se denomina “adoctrinamiento pasivo”, destacó ayer el presidente de la Audiencia Nacional en su ponencia.






