La semana pasada, las baldosas caídas. Ayer todos los ascensores averiados, fuera de servicio. Y (casi) siempre, las goteras.
Es el día a día del Ceuta Center, las ruinas de un inmueble reciente y que, pese a todo, sigue albergando importantes administraciones. De tal manera, las decenas de trabajadores, funcionarios o personal civil, así como personas que tienen que realizar algún tipo de trámite en el edificio, tuvieron que soportar en la jornada de ayer una nueva incomodidad, la relativa a los ascensores fuera de uso por estar estropeados.
Esta circunstancia fue ayer especialmente molesta, puesto que un grupo de operarios se vio afectado a la hora de trasladar muebles, teniendo que realizar los cometidos subiendo gran parte de la carga por las escaleras.
De tal manera, el edificio Ceuta Center suma un nuevo capítulo a su largo historial de calamidades, entre las que destacan las permanentes goteras que se registran cada vez que llega el invierno o los continuos fallos electrónicos, además de los ya mencionados. Y a falta de soluciones, carteles. El de ayer anunciando la avería de los ascensores.






