Cómo frenar el flujo de combatientes terroristas extranjeros (unos 30.000 en la actualidad) centrará el debate de la cumbre que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas celebra hoy y mañana martes en Madrid, en un encuentro en el que se diseñarán estrategias que impidan el crecimiento de ese número
. Más de 200 expertos y dirigentes de alrededor de 70 países han confirmado ya su presencia en este encuentro, que el Comité contra el Terrorismo del Consejo de Seguridad ha querido celebrar en España después de que nuestro país se ofreciera a primeros de año a acoger un evento de estas características. La ONU está preocupada por el incremento notable de personas que, como consecuencia del conflicto de Siria, deciden viajar a ese país o a otros como Irak o Libia, para unirse a la yihad. Una creciente amenaza que quiere frenar y que en los últimos años tiene a Ceuta y Melilla como focos de atención.
Ya el 24 de septiembre del año pasado, en una cumbre a la que asistieron líderes nacionales, el Consejo pidió a los estados que emprendieran medidas de urgencia para detener el flujo de esos combatientes hacia y desde las zonas de conflicto. Así, en la resolución 2178, el alto organismo de Seguridad pide a los diferentes países que prevengan el reclutamiento, la organización, el transporte o el equipamiento de esos individuos, cuyo objetivo es viajar a lugares de conflicto para perpetrar, planificar o participar en actos terroristas.
De los últimos datos facilitados por el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, se desprende que 126 nacionales españoles o residentes en nuestro país se han desplazado a zonas de conflicto, en tanto que otros 25 han retornado.
Los debates se centrarán en la detección, intervención y reclutamiento; la prevención de los viajes de los combatientes, y el el enjuiciamiento y la rehabilitación de los retornados, entre otras cuestiones. Será en tres grupos de trabajo donde hoy se analicen esos tres aspectos (el antes, el durante y el después de esos viajes), y sus conclusiones se pondrán en común. Mañana tendrá lugar la reunión del Comité contra el Terrorismo, en tanto que Fernández Díaz y el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Margallo, presidirán un encuentro de alto nivel.
, tras la cual se adoptará una declaración ministerial.
Hasta el momento, han confirmado su asistencia los ministros de Interior de Turquía, Irak, Mauritania, Nigeria, Angola, Malta y Senegal, y los viceministros de este área de Marruecos, Reino Unido, Serbia y Georgia.
Por parte de Exteriores, los titulares de este departamento confirmados son los de Bosnia-Herzegovina, Mali, Portugal, Serbia y Angola, así como los viceministros de Estados Unidos, Egipto, Irak, Rumanía y Marruecos.
Los organizadores han elegido España porque ha sufrido la lacra del terrorismo y porque lo ha combatido, no sólo desde el Gobierno, la Justicia y las fuerzas de seguridad, sino también desde la sociedad, según los promotores del evento.
España, como otros países de Europa, es una zona de reclutamiento de combatientes, al igual que otros estados ribereños del Mediterráneo, por lo que la lucha contra el extremismo violento y la radicalización debe ser una prioridad.
Para el Comité contra el Terrorismo, es necesaria una misma "metodología" de la comunidad internacional para combatir ese fenómeno, siempre desde el imperio de la ley.
Como ejemplo de que los métodos de trabajo son distintos, los organizadores recuerdan que sólo 51 países del mundo cuentan con el Registro de Nombres de Pasajeros (PNR), en el que se incluyen perfiles sospechosos, aunque son 25 los que trabajan con él.
Aunque la cumbre se centra en los combatientes extranjeros, durante las sesiones de trabajo no se descarta que se aborden otros asuntos, como la propuesta española de crear una Corte Penal Internacional para la lucha contra el terrorismo.
España, víctima por partida doble del terrorismo
Los organizadores han elegido España porque ha sufrido la lacra del terrorismo y porque lo ha combatido, no sólo desde el Gobierno, la Justicia y las fuerzas de seguridad, sino también desde la sociedad, según los promotores del evento. España, como otros países de Europa, es una zona de reclutamiento de combatientes, al igual que otros estados ribereños del Mediterráneo, por lo que la lucha contra el extremismo violento debe ser "una prioridad".






