Llamar a las fuerzas de seguridad porque sí, sin finalidad auxiliadora alguna, tiene su precio.
Es, de hecho, una actitud que se paga con denuncia y posterior sanción económica. Ésa es la que se le avecina a los padres de un menor que ha sido denunciado por requerir, de forma fraudulenta, los servicios de la Policía sin necesidad.
Los hechos a los que hace referencia la posterior denuncia interpuesta por la Policía Local, tuvieron lugar el pasado viernes, cuando patrullas del Cuerpo fueron requeridas para que acudieran a la rotonda de Enrique el Navegante en donde, supuestamente, había un menor intentando robar un coche. Cuando las patrullas acudieron vieron efectivamente que había un menor dentro de un coche, pero resultó que era el hijo del dueño del vehículo y estaba en su interior con el consentimiento del progenitor. La sorpresa para los agentes llegó cuando el chico les dijo que era la tercera vez que se presentaba una patrulla policial por el mismo motivo.
Los agentes localizaron al menor y lo han denunciado en base a la L.O. 1/92, dando parte de lo sucedido.





