La jefa del Área de Menores de la Ciudad, Toñi Palomo, reiteró ayer en La Mañana de COPE Ceuta, que Adou estuvo en una situación de “altísimo riesgo y grave peligro” cuando fue localizado por la Guardia Civil en el interior de la maleta.
“No pasó nada, pero podía haber pasado. Podía haberse producido una avalancha en la frontera, un golpe o una caída de la maleta o que Adou no hubiera podido respirar lo suficiente y se hubiera asfixiado, porque no podía abrir por dentro”, insistió Palomo para quien esta historia con final feliz “no debe volver a repetirse nunca”. “Hoy sonreímos, pero el niño podría haber muerto y por muy desesperado que esté un padre, siempre hay otras formas y no tiene derecho a poner a su hijo en esa situación tan extrema y grave”. Y es que, aún admitiendo el “sobrecogedor” relato del padre, y aunque hubiera pruebas evidentes de la filiación existente también con la madre, Palomo insiste en que el protocolo a aplicar a Adou es el mismo que para el resto de niños que entran en territorio nacional sin acreditar la filiación. “Puedo entender la desesperación y el arrepentimiento del padre, pero eso no justificaba la situación de Adou. Había que comprobar que efectivamente eran sus padres y cómo vivían en Canarias, y lo cierto es que todos los informes han sido muy positivos”. De que Lucie era su madre “no había dudas, pero necesitábamos la prueba de ADN”. “Vimos su reacción con el niño la primera vez que le visitó y ya nos dimos cuenta de que el vínculo entre ellos era muy fuerte, además es una madre educadora. En la primera visita aguantó el tipo e intentó no llorar delante del niño, pero el lunes la emoción le pudo, fue sobrecogedor”. Palomo no entiende además cómo la familia no recurrió cuando la Subdelegación del Gobierno de La Palmas denegó la reagrupación familiar. “Falta información, mucha”, lamenta. Entiende que el caso de Adou debe propiciar una reflexión en España y también en el resto de la UE, sobre los criterios económicos para que las familias puedan reagruparse.






