La noche del 24 M se llevó una incógnita: ¿qué iba a pasar con el último escaño por repartir?
Muchas fueron las quinielas que se hacían de madrugada pero no fue hasta que Interior publicitó el escrutinio al 100% cuando se supo que quien perdía el escaño era el PP en favor de Caballas, que cogía aire después de una noche de lágrimas y desconcierto en la sede de los localistas. En el seno del PP la noticia no era tal. Ya los interventores manejaban datos que apuntaban a que los localistas iban a ser los beneficiados de la pérdida de su número 14. Una llamada cursada desde la Delegación del Gobierno a Caballas confirmaba que éstos incrementaban en uno su representación. ¿Y todo esto en qué cambia? Un nombre, un rostro y una variación entre Gobierno y oposición. Francisco Albiñana, el ‘popular’ que iba a ocupar el escaño número 14 y cuyo nombre había incluso sonado como futurible consejero de Gobernación, se caía del arco político. Su escaño se situará en la bancada de Caballas, que ‘cuela’ a su número 4, Mohamed Haidor, funcionario de prisiones. ¿Y cómo se asimilaba la noticia entre los localistas? El propio Mohamed Alí mantenía su línea de ponerse a disposición del partido tras recibir una “inyección de moral”. “Nuestras expectativas eran otras, mucho más positivas, pero no obstante el disponer de un cuarto escaño para nosotros es importante porque mantenemos la representación de la legislatura anterior, lo cual para nosotros es lo menos malo”, explicaba. En cualquier caso, el líder de Caballas considera que es su deber “escuchar al partido y lo que sus miembros tengan que decir” y hacer una reflexión sosegada “y en frío” de los resultados electorales “y ver dónde hemos fallado y por qué”. “Sigo a plena disposición del partido y lo que decidan los compañeros lo acataré gustosamente”, explicó para agradecer al “grandísimo capital humano de Caballas” el esfuerzo que ha realizado durante la campaña. Entiende que la coalición sigue teniendo “mucho futuro” y que puede afrontarlo “con garantías”. Por lo demás Alí ve una Asamblea “donde se van equilibrando las fuerzas”, algo que considera positivo “porque esta legislatura tiene que ser la del diálogo y el consenso si queremos sacar delante de veras los proyectos para Ceuta. Una oposición con doce diputados es otra cosa muy distinta a lo que hemos tenido hasta ahora”.






