ANPE reclamó ayer, después de que un alumno de segundo de ESO de 13 años matase a un profesor e hiriese a cuatro personas en el IES Joan Fuster de Barcelona, que en la formación inicial y continua de los docentes se incluya la preparación para la resolución de conflictos.
“Se trata de un caso absolutamente novedoso y aislado en España que no debe servir para que salten las alarmas aunque sí nos tiene que servir para reflexionar y continuar trabajando con más determinación en la prevención y detección de la violencia en los centros escolares”, reflexionó el sindicato que en Ceuta lidera Remedios Acosta. ANPE exigió también “el cumplimiento de los Decretos de convivencia y de las Normas de conducta establecidas en los centros; dar amparo legal a los profesores desde la Administración educativa; el desarrollo de la ley de autoridad establecida en la LOMCE; y la reforma de la Ley del Menor”. El sindicato “condenó” el hecho luctuoso y avanzó que seguirá trabajando para “erradicar cualquier conducta violenta que se produzca en el aula que es trabajar, en definitiva, por la prevención y erradicación de la violencia en cualquiera de sus manifestaciones en la sociedad”. “Lamentablemente, la violencia existente en la sociedad se traslada en muchas ocasiones a los centros educativos y la escuela debe actuar”, abogó, “como un laboratorio de ideas que establezca medidas preventivas y de resolución de conflictos para que ayude a cambiar las conductas violentas, pero el profesorado necesita el apoyo y la implicación de la Administración y del resto de la Comunidad Educativa y de la sociedad en general para mejorar la convivencia en los centros”.





