La creación de las oficinas de asilo en los puestos fronterizos de Ceuta y Melilla ha sido valorada positivamente por el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y de la misma forma la incorporación en texto a la Ley de Seguridad Ciudadana relativa a la Ley de Extranjería.
Con esta enmienda los inmigrantes que huyen de sus países producto de la guerra, la violencia y la persecución ahora ya no serán devueltos forzosamente a los lugares en los que temen por su vida o integridad física.
Con las oficinas de asilo en ambas ciudades se podrán formalizar solicitudes de protección internacional para su tramitación por la vía del procedimiento en frontera.
Sin menoscabo de la creación de estas oficinas en los puestos fronterizos de Ceuta y Melilla, ACNUR recuerda que se deben garantizar también los derechos fundamentales de las personas que intentan acceder de forma irregular al territorio español, ya que con esto, el derecho de solicitar refugio quedaría garantizado a toda persona sin importar su nacionalidad u origen, plasmado el artículo 14 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, a la par de que se podrá asegurar la detección, identificación y derivación de las personas refugiadas.
Así pues, tras ser refrendada la Ley de Extranjería, el texto definitivo incluye la previsión de que se pueda solicitar asilo o protección internacional en las oficinas creadas ad hoc en los puestos fronterizos de Ceuta y Melilla, mismas que estarán claramente identificadas como lugares de formalización de solicitudes de asilo o protección internacional y que contarán con personal especializado en la materia, como abogados e intérpretes.
Ahora ACNUR confía en que el Protocolo de Actuación de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado que se incluye en la nueva redacción, facilite una práctica fronteriza acorde con las exigencias del Derecho Internacional y europeo; asimismo se pone a plena disposición de las autoridades españolas para continuar trabajando conjuntamente en esta materia y contribuir a lograr ese objetivo.
En el año 2013 más de 4.000 personas entraron de forma irregular a Ceuta y Melilla por mar y tierra, el año pasado más de 5.000 (dos mil de ellas huyendo de la guerra en Siria) de las que el 70% son niños y mujeres.





