Agentes de la Guardia Civil destinados en la Unidad Fiscal del puerto detuvieron a un padre que pretendía embarcar junto a sus dos hijos portando droga adosada al cuerpo.
Tanto el progenitor como sus dos vástagos (uno de ellos de 17 años) llevaban diversas cantidades de hachís repartidas por el cuerpo y sujetas con cinta. Así pretendían burlar los controles de la Guardia Civil optando por no embarcar a pie sino en el interior de un coche al que no habían habilitado dobles fondos ya que ellos mismos se servían de particulares mulas. Tras un registro llevado a cabo por agentes del Instituto Armado, dieron con la ocultación de la mercancía, un total de 8 kilos de hachís que se repartían entre los tres y que fueron decomisadas por los efectivos. El hijo menor de edad fue puesto a disposición de la Fiscalía por su relación con un delito contra la salud pública. Tras prestar declaración, se conformó con 18 meses de internamiento semiabierto en el centro de Punta Blanca y otros 6 de libertad vigilada. Los dos adultos implicados (el padre y el otro hijo, de 24 años) han sido también acusados del mismo delito. Los tres miembros de la misma familia son marroquíes pero residentes en España, de hecho consta la existencia de permiso de trabajo en el caso del padre.





