Con antecedentes ya cancelados, no ingresará. Los clientes, libres por consumo propio
Prisión por suministrar hachís en pequeñas cantidades. De tal manera quedó resuelto un caso encuadrado ayer en la jurisdicción de lo Penal número Uno de nuestra ciudad y que trataba de esclarecer el papel que jugaba un hombre al que se le le halló, en un posterior registro en su domicilio, hasta 62 kilos de hachís.
De tal modo, y tras reconocer los hechos, el acusado aceptó la petición de pena elevada por el Ministerio Público y fue condenado a un año de prisión y al pago de 97 kilos. El hombre contaba con antecedentes penales si bien los mismos ocurrieron hace ya años y había prescrito. También se acordó que no ingresará en prisión.
Quedó por tanto probado que era él, vecino de la ciudad, el que había suministrado pequeñas cantidades de hachís a tres hombres a los que se les descubrieron, respectivamente, 1,4 kilos con un índice de pureza del 15,24 por ciento; 1,6 kilos, con un THC de 10,46 %; y 2,98 kilos, con una pureza del 14,26 %. Estas personas, llamadas ayer para prestar declaración en calidad de testigos, si bien el acuerdo alcanzado evitó que tuviera que intervenir, no fueron imputadas al entenderse que el hachís que poseían era de consumo propio y en caso alguno estaba pensado para su venta a terceras personas, circunstancia que hubiera constituido la comisión de un delito contra la salud pública.
Por último, cabe destacar que el acusado deberá abonar también el dinero que había ganado con la venta de esas cantidades.





