Director: Aitor Valero
Letra. La comparsa mixta de Algeciras tiene en la actuación un gran hándicap y es que lo hacen con sólo once componentes, cuatro menos de lo que suelen cantar. En la presentación ya se nota la falta de potencia pero intentan remediarlo a base de afinación. Los pasodobles no son nada destacables y en ambos utilizan la figura de un padre que necesita ver a sus hijos y tiene problemas con la custodia. Los cuplés carecen de gracia y eso hace que la agrupación flojee en este aspecto, además el estribillo no termina de enganchar al público, sobre todo por ser más largo de lo esperado y sin rimar en exceso. La última parte de la actuación es un popurrí que vuelve a tener como carencia la afinación, aunque la comparsa lo defiende con elegancia e incluso lo termina bastante bien. El público despide a la segunda agrupación de la noche con aplausos, pero sin tanta ovación como podía esperarse.
Música. Musicalmente la comparsa no destaca, le falta algo de afinación y la fuerza en sus voces es algo escasa. Aún así en el popurrí mejoran un poco la actuación. El tener once componentes en sus filas les pasa factura durante toda la actuación y eso en un conjunto de voces tan pequeño se nota demasiado.
Interpretación. La interpretación de esta comparsa no destaca en absoluto, simplemente defienden su tipo de la mejor forma posible. Durante la actuación los diferentes componentes hacen uso de los elementos que les acompaña y eso les hace parecer más personajes de un circo.
Tipo. Son gitanas y gitanos de circo, acompañados por un forillo realizado fuera, que es de agradecer al tratarse de una comparsa foránea. Cada componente tiene una actividad dentro de ese circo y por lo tanto van representada de forma diferente.






