Los cuatro residentes en La Línea que fueron detenidos el pasado viernes por la Guardia Civil acusados de atentado y resistencia a la autoridad serán puestos a disposición judicial mañana, para determinar qué postura se adopta con ellos.
Los agentes de la Guardia Civil que intervinieron en su detención tendrán que prestar declaración también en sede judicial para aclarar los motivos que llevaron al desarrollo del servicio, del que se informó en la edición de ayer. Los arrestados ocupaban una embarcación cabinada a la que la patrullera del Servicio Marítimo dio el alto, ante la sospecha de que pudiera haber participado de un trasvase de mercancía ilícita. Hubo resistencia en la detención además de que, tal y como se ha reflejado en el atestado de la Guardia Civil, se acometió contra uno de los miembros del Servicio. Durante el desarrollo de las actuaciones se cortaron las amarras sin poder comprobar qué podían estar portando. No se ha hallado material en el barco. Ahora, una vez que presten declaración los agentes que intervinieron en este suceso, se conocerá la resolución judicial que se adopte para con las cuatro personas arrestadas que siguen hoy bajo las medidas privativas de libertad.





