El PDSC denunció ayer que los vecinos del barrio de Cabrerizas se sienten “abandonados y ninguneados” por la Ciudad por las “promesas incumplidas” sobre la instalación en la zona de una línea de autobuses.
La formación recuerda que en ese núcleo de viviendas residen unas 70 familias y que existe un acuerdo plenario al que no se ha dado respuesta varios años después. “Estas familias tienen que llevar a sus hijos al colegio andando por la peligrosa carretera de acceso al barrio, transitado por camiones de gran tonelaje y vehículos, sin ningún arcén o servicio público como aceras para el tránsito de personas. Lo que sí hay en el barrio es la señalización de una parada de bus en el pavimento , pero del autobús no se sabe nada”, lamenta el partido.
La formación que encabeza Tarek Mizzian insiste en que “los vecinos están hartos de que se les tome el pelo y se burlen de ellos”, de aquí que reclame que se pase de las palabras “a los hechos” y se acabe con lo que considera una discriminación. “No queremos ser ciudadanos de segunda o barriadas de la periferia a las que no hay que hacer caso y abandonarlas dejando que sus hijos transiten por peligrosas carreteras para ir al colegio sin equipamientos y dotaciones básicas para el bienestar del futuro de todos”, concluye el PDSC en sus protestas.





