“Decir que esta Administración no está comprometida en materia de educación es faltar a la verdad”.
Así ha empezado el presidente su balance de 2014 en lo que a educación se refiere. Como argumentos, ha esgrimido la construcción del nuevo Campus y del Conservatorio, la asunción de la nueva Biblioteca Pública, la creación de unas 1.300 nuevas plazas de educación obligatoria de infantil y primaria; la creación de plazas de escuelas infantiles, el mantenimiento de la UNED, del Conservatorio y del Instituto de Idiomas, el programa de ayudas al estudio, por el que un 60 % de los alumnos de 3 a 16 años recibe, de manera gratuita, los libros de texto; la reorientación de los planes de empleo hacia la educación y el mantenimiento del convenio de refuerzo educativo.
Un esfuerzo económico como el que se ha producido con la construcción del campus universitario en unos momentos, donde no se contó con la ayuda de la Administración General de Estado y tuvo que ser la Ciudad Autónoma la que asumiera en solitario la realización del mismo y que ha permitido, no sin ímprobos esfuerzos, de que ahora se esté en posibilidad de esa construcción de mil trescientas plazas escolares, algunas de las cuales ya están en marcha y el resto será al comienzo del próximo curso escolar.
De nuevo, datos, cifras y hechos “irrefutables” que demuestran el apoyo “decidido” del Gobierno, que por boca de su presidente ha apelado al sentido cívico de la ciudadanía para que “en las casas” también se haga “algo” a favor de los jóvenes y la educación. “Se requiere la implicación de todos de cara al futuro de nuestros hijos”, ha dicho, porque mantiene que es una cuestión fundamental.





