La intervención que tuvieron anoche los agentes del Cuerpo Nacional de Policía y de la Unidad de Intervención Rápida de la Policía Local fue digna de ser destacada en este comentario editorial.
En pocos minutos más de diez vehículos hicieron acto de presencia en un lugar donde nadie sabía como podía haber acabado la amenaza de un individuo que parapetados en un sótano decía que haría explotar una bombona de camping gas que tenía a su lado. A pesar de ellos, y cumpliendo con su trabajo, pero también jugándose la vida, cuatro agentes, dos de la Policía Nacional y dos de la UIR de la Policía Local entraron en el sótano, utilizando un bote de humo para poder ganar unos segundos que serían preciosos. La situación no era nada fácil, porque a pesar de ello les hizo frente con un cuchillo. No sabían lo que se iban a encontrar pero lo resolvieron con una profesionalidad digna de encomio. Queremos aprovechar estas líneas para resaltar una vez más el papel que desempeñan los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado en nuestra ciudad y también la Policía Local, cuyos integrantes intentan, por encima de todo, el servicio a los ciudadanos.





