Lleva tres días el presidente Vivas hablando de lo que considera un “atropello” por parte de las navieras y es la obligación de solicitar con un mes de antelación los billetes para la oferta de visita a Ceuta de personas que tienen familiares en nuestra ciudad.
Para el jefe del ejecutivo indicarte a estas alturas que tienes que pedir los billetes con treinta días “es como decirse que no se aplica. Si las navidades son el día veinticuatro y te lo digo el seis de diciembre, resulta que hasta el seis de enero no puedes comprar el billete. Desde luego tenemos que dejarnos ya de engaños. Han querido quitar esa bonificación y ya está”.
Sí anunció que la Ciudad Autónoma va a estar muy vigilante en el cumplimiento de los servicios en el ámbitos de las competencias que tiene el Gobierno que no son otras que la protección de los derechos del consumidor “y no quiero que se entienda como una amenaza, sino simplemente que es nuestra obligación”. Si se mostró partidario de estudiar fórmulas al amparo del contrato de la línea de interés público, que entrará en vigor el uno de enero, para fidelidar a todos esos clientes que quieren venir a Ceuta por razones afectivas, bien porque tengan aquí familiares, bien porque hayan nacido o vivido en esta tierra, porque haya hecho la mili o porque pertenezcan a las Casas regionales. A todos ellos la Ciudad quiere ayudarles porque es un segmento al que se debe prestar atención.






