El presidente de la Ciudad, Juan Vivas, visitó la Escuela Taller El Ángulo, en la que un equipo técnico y docente de cinco trabajadores forma a 24 parados en labores de cantería, albañilería y trabajo vertical.
El cometido es la limpieza y reparación de la piedra de obra de sillería de los lienzos de las Murallas Reales para su mantenimiento y conservación. Vivas ha comprobado el “magnífico” trabajo que están realizando. “Hay que buscar que este entretenimiento sea estable y se haga con los equipos, medios y conocimientos que tienen los que están participando en la Escuela”, ha considerado durante su explicación de las políticas activas de empleo y de formación para el empleo, que suponen unos 24 millones de euros.
La Escuela Taller El Ángulo es una de las tres que ahora mismo están en marcha. Se circunscribe al ámbito de colaboración de la Ciudad, mediante el área de Empleo del Gobierno, y el Ministerio del ramo. Además de tres escuelas taller, están en marcha también otros tantos talleres de empleo. Esas seis acciones suman un presupuesto cercano a los 2,3 millones de euros y benefician a más de 150 personas entre personal docente y trabajadores.
Pero hay mucho más. Solo en 2015, el esfuerzo presupuestario en políticas activas de empleo, incluyendo planes de empleo y programas y medidas para la orientación, formación e inserción, se alzará a los 24 millones de euros, una cifra, en palabras del presidente Vivas, “significativa” e “histórica”, como lo es, también, el número de personas, 6.500, que se beneficiarán de esas políticas. Los datos, como ha afirmado el presidente, demuestran que el objetivo “fundamental y prioritario” es combatir el paro, que es el “principal” problema de la sociedad ceutí El instrumento clave para ganar esa batalla es la formación, es decir, “sembrar de cara al futuro”, ha expresado el presidente de la Ciudad en su visita a la Escuela Taller El Ángulo. En un encuentro con los periodistas, ha hecho hincapié en la parte formativa de esa acción y de otras similares cuando de lo que se trata es de facilitar el acceso al mercado laboral. Por eso ha calificado como “valor añadido” el hecho de que, en el caso concreto de la escuela visitada los alumnos no solo estén aprendiendo a ejecutar labores de cantería y albañilería, sino que se les enseña, y así lo practican, a hacerlo en vertical, esto es, colgados de las paredes con el equipo correspondiente.
Prueba de que el Gobierno da a la formación un peso fundamental en el ámbito de estas políticas es, también, el propio Plan de Empleo más importante por presupuesto y beneficiarios de los que están en marcha. Su acento está puesto en la educación, circunstancia que se ajusta a uno de los condicionantes de la estructura del paro, como es la alta tasa de abandono prematuro de la formación básica. De los trece programas que componen ese Plan, ocho se centran en los colegios. Y de los 556 beneficiarios que suman esos ocho programas, un 60 % tiene formación.






