De unos días a esta parte se vuelve a hablar de la residencia para mayores que la Fundación Gerón ha construido en la zona de San Amaro y donde la colaboración de la Ciudad Autónoma y de la Administración General del Estado ha sido esencial a todas luces.
Primero fue con la concesión la semana pasada, durante la reunión del Consejo de Gobierno, de la licencia de apertura tras la presentación del expediente por parte de la consejera. Y ayer con la visita del director general del Imserso que, en definitiva, ha sido la institución que ha puesto el dinero. Dentro de unas semanas, se puede decir, entre finales de enero y comienzos de febrero, se quiere contar con la apertura de la nueva residencia que permitirá que ciento veinte mayores ceutíes tengan unas instalaciones modernas, con unas calidades excepcionales, pero además también un servicio como es el centro de día igualmente tendrá treinta plazas. Con ello, al igual que sucedió en su día con la contrucción del campus universitario que permitió luego en cadena la utilización de las infraestructuras que quedaron vacías como consecuencias del traslado, lo mismo pasará con este caso, ya que la llegada de acogidos y trabajadores de la actual Nazaret a la nueva residencia permitirá que ésta se convierta en un polifuncional para asociaciones de discapacitados, como es intención del Gobierno.





