Lo avisaba hace unas semanas el delegado del Gobierno, Francisco Antonio González Pérez, cuando apuntaba a que cerca de dos mil subsaharianos se habían vuelto a concentrar en los montes cercanos a nuestra ciudad, esperando aprovechar cualquier oportunidad para intentar una entrada masiva.
Con el punto y final al buen tiempo y a la posibilidad de llegada en embarcaciones, lo cierto es que nuevamente se nos presenta un invierno donde se recrudecerán los intentos de entradas masivas. Ayer ya tuvimos la primera, con cerca de cuatrocientos inmigrantes subsaharianos repartidos en dos grupos que se acercaron a distintas horas. No hizo falta la intervención ni de la Guardia Civil ni del Cuerpo Nacional de Policía, que estaban preparados en la zona internacional del puente que separa España de Marruecos. Las fuerzas de seguridad de Marruecos se sobraron para frenar este primer intento. Desde luego, a lo largo de los últimos meses se ha producido un reforzamiento de obstáculos para impedir la llegada de inmigrantes como ha sido la construcción de los elementos hidráulicos que ante una posible avalancha impiden el paso por debajo del puente hasta la playa, que siempre ha sido el lugar que han buscado en los asaltos los subsaharianos. Hay que destacar nuevamente la colaboración de Marruecos en este freno de la inmigración ilegal que intenta llegar hasta nuestra ciudad y ese papel lo siguen desarrollando a la perfección dentro de esas magníficas relaciones que existen entre los dos países.





