El gallego Gil Arias-Fernández, director ejecutivo de la Agencia Europea para la gestión de la cooperación en las fronteras exteriores de los estados de la Unión Europea, Frontex, anunció ayer que ésta suspende los vuelos de retorno de inmigrantes irregulares a los países que se encuentren afectados por el ébola. Es una e las medidas adoptadas para hacer frente al riesgo de propagación de la enfermedad, que no deja de cobrarse víctimas en África.
En otro orden de cosas, preguntado por la inmigración irregular que llega a España, el director ejecutivo de Frontex consideró que la agencia podría ayudar al Gobierno en la “identificación en el terreno” de los inmigrantes, sobre todo en Ceuta y Melilla. Asimismo, Arias-Fernández remacó que la agencia también podría ayudar a “organizar vuelos de retorno” a los países de origen de los inmigrantes, una vez identificados y tras comprobar que no tienen derecho a asilo o refugio. Eso resolvería parte de los problemas que arrastran las dos ciudades autónomas en la identificación de quienes entran de forma ilegal.
Sobre las vallas con concertinas, estructuras de alambres con púas colocadas en la fronteras de Melilla y Ceuta, el director de Frontex subrayó ayer que la experiencia evidencia que “no resuelven el problema”, ya que a su juicio está demostrado que “no paran el flujo migratorio” sino que producen “una desviación”.





