La elección de Juan Moreno como presidente de la Federación Provincial de Asociaciones de Vecinos no ha traído la paz a los conflictos entre las barriadas de nuestra ciudad.
Después de unos días de tranquilidad, el grupo opositor, encabezado por el presidente de la Asociación de Vecinos de Erquicia, Miguel Ayora, volvió a la carga y presentó la convocatoria de una asamblea general que, hasta la fecha de hoy, aún no ha sido convocada por parte del presidente de la Federación, Juan Moreno. El objetivo de aquella asamblea era poner en cuestión las primeras decisiones de Moreno al frente de la Federación.
Y ante la no convocatoria de esa asamblea ya ha estallado la guerra. Y en la jornada de ayer presentaron un escrito firmado por siete presidentes de barriada, más del diez por ciento del número legal de asociados que es lo establecido en el reglamento, para que se convoque una asamblea extraordinaria que tiene como primer punto el cese del actual presidente Juan Moreno. A partir de ahí se decidiría la convocatoria de nuevas elecciones, la elección de un comité electoral y el inicio del período electoral.
Ayora asegura que cuenta con el respaldo total de treinta y seis presidentes de asociaciones de vecinos, que serían nueve más de los que le votaron durante la jornada electoral del dos de mayo. Y que entre los que le secundan figuran actuales miembros de la junta directiva que Juan Moreno presentó hace unos días a los medios de comunicación.
Pero nos tendríamos que ir a los antecedentes para entender esta lucha sin cuartel en la Federación Provincial de Asociaciones de Vecinos aún después de haberse celebrado las elecciones. Una de las principales diferencias entre un grupo y otro era que una gran parte de las asociaciones no querían que continuara en la junta directiva el que fuera vicepresidente de Pepe Ramos, Juan Jiménez Escarcena. Sin embargo, durante los primeros días en la Presidencia, el mismo Juan Moreno tenía la intención de seguir contando con él para ese mismo cargo. Al final, debió pensárselo mejor y no le incluyó entre los miembros de su equipo, con la intención, seguramente, de calmar las aguas.
Pero las aguas, lejos de calmarse, siguen bajando revueltas, porque todavía no entiende el grupo de Ayora las razones que han llevado a Moreno a no convocar la primera de las asambleas que le pidieron, argumentando defectos de forma en la petición.
Existe una carta enviada por el propio Juan Moreno a los presidentes de las asociaciones que firmaron aquella petición, donde les solicita que se ratifiquen o no en su firma, al comunicarle personalmente algunos presidentes que no conocían el texto y en otros casos que quienes rubricaban no tenían la representación de su respectiva asociación.
Y además, después de haber presentado Juan Moreno a su nueva junta directiva, desde el grupo de Ayora se le achaca que no ha tenido la mano tendida como prometió en un principio y que ni siquiera les ha ofrecido la posibilidad de estar presentes en su equipo de dirección, cuando representan casi el cincuenta por ciento de las asociaciones.
Lo cierto es que como reconoce el mismo Miguel Ayora, cuyo grupo ya está de la mano de un abogado que les está llevando los asuntos legales y les está informando de todos los contenidos del reglamento de la Federación, ya no hay marcha atrás. La pelota se encuentra en el tejado del actual presidente Juan Moreno, quien con el escrito ya registrado tiene unos días determinados para convocar la mencionada asamblea.
Ha pasado más de un mes desde las elecciones y lo cierto es que aún se desconoce cuando puede ser el punto y final de todo este conflicto entre los presidentes de las barriadas de nuestra ciudad.






