La Feria de Día contará finalmente con la participación de varios actores que han participado en la serie El Príncipe de Telecinco. Una serie que fue muy criticada por la propia institución por cuanto la imagen que se estaba difundiendo de la ciudad no era la adecuada.
Incongruentemente es ahora esa misma institución la que apoya que varios de estos actores participen en el pregón de la Feria de Día siguiendo decisiones al estilo de toma pan y circo. Por delante justifican la llegada de estos actores indicando que solo cobrarán la estancia en el hotel y las dietas, quizá buscando, de esta forma, aminorar las críticas que esta decisión ya está provocando.
Si bien el aspecto económico es clave, más lo es el paso que da una Ciudad que se dedica a festejar una Feria aprovechando el tirón de la serie El Príncipe cuyo argumento estrella es vender una Ceuta con una Policía corrupta, en la que un joven termina inmolándose y en la que el último capítulo nos presenta un posible atentado en uno de los ferrys. Genial apoyo.
El ‘pelotazo’ que Festejos habrá pensado que da con esta decisión resulta criticable por todos los lados. Los actores que participarán en el pregón serán, entre otros, el que representa a un policía corrupto que cobra dinero de los narcotraficantes por mirar a otro lado. ¿Qué pensará de esto el jefe superior? ¿Se pondrá contento al saber que estará también el que representa a otro policía que colabora con los radicales, que roba pistolas de la comisaría para dárselas a los extremistas y que está detrás del intento de colocar un bomba en el enlace con la península?
La serie El Príncipe forma parte de una ficción, de una apuesta televisada que nada bueno ha hecho en determinadas barriadas, una serie que no evita identificar corrupción con Policía, Ceuta con radicales islamistas,que deja, en definitiva, en muy mal lugar al trabajo de las instituciones.
Una empresa privada puede hacer lo que le venga en gana gestionando la participación de estos actores en sus eventos, pero que lo haga la Ciudad Autónoma son palabras mayores. Lo hace la misma institución que viaja a Madrid para pedir que RTVE trate bien a Ceuta, para rogar a los medios nacionales que den una mejor imagen de la ciudad, para quejarse porque de Ceuta solo se habla cuando hay informaciones de inmigración, narcotráfico o terrorismo yihadista. Se queja de todo esto y ahora, de forma incongruente, aprueba la participación de los actores de una serie que está explotando todos estos asuntos.
En la época del GIL, Festejos jugaba a estas decisiones, tomando a la ciudadanía por tontos. Poco ha cambiado del Boris Izaguirre de la época a esto. Bueno, algo sí. Ahora se ensalza lo que la institución ‘paga’ por tapar. Increíble.





