Un agente de la Guardia Civil resultó herido en plena frontera del Tarajal después de ser atropellado por un marroquí, que ya ha sido identificado, que consiguió huir hacia Marruecos para evitar que le detuvieran al tener antecedentes por conducción sin permiso.
Los hechos se produjeron en la tarde del pasado miércoles cuando el guardia civil, adscrito a Seguridad Ciudadana, dio el alto al motorista en plena frontera para identificarle. La actitud del conductor, ante el miedo a que se descubriera que circulaba sin carné y sabedor de que ya tenía antecedentes por los mismos hechos, fue violenta. Aceleró, atropelló al guardia y pretendió darse a la fuga inicialmente con el ciclomotor, sorteando los vehículos que hacían cola para entrar en Ceuta.
Al verse perseguido, arrojó el vehículo y optó por escapar a Marruecos a pie, de una forma mucho menos torpe, garantizándose que así no le alcanzaran. De hecho los agentes del Instituto Armado no pudieron detenerle, adentrándose en el país vecino y protegiéndose de la acción policial al otro lado de la frontera. Según la información facilitada a El Faro, el ciclomotor, matrícula de Marruecos, quedó intervenido por la Benemérita que pudo comprobar, gracias a la actuación de otro ciudadano, que estaba a nombre de un marroquí, identificado como M.E.A., que tenía antecedentes por carecer de permiso de conducir. La Benemérita esperará a que pueda identificar a este hombre si cruza a Ceuta para proceder a su detención al haber sido partícipe de un delito contra la seguridad vial y de otro de atentado a un agente de la autoridad. El guardia atacado presentaba lesiones en piernas y cabeza aunque no de carácter grave.
Un escenario con poco personal y muchos riesgos
La propia arquitectura de la frontera impide el desarrollo de controles ajustados en un espacio frecuentado por más de 35.000 personas al día. Hay pocos efectivos y nulos espacios para ejercer registros que permitan garantizar la seguridad en la zona o llevar a cabo un control de identificación con todas las garantías y apoyos. La Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC) ha denunciado en varias ocasiones esta situación instando a las autoridades competentes a que incrementen el número de efectivos destinados en el paso y a que se remodele la frontera aportando todas las garantías de seguridad necesarias.






