Desde un primer momento, negó ser el autor de un robo en un coche pero no fue hasta ayer cuando un hombre quedó absuelto del delito que se le imputaba, toda vez que se demostró que la huella dactilar hallada no era la suya sino que pertenecía a otra persona, eso sí llamada igual.
De tal manera, se resolvió ayer un caso que sentaba en el banquillo a un hombre, cuya identidad responde a las iniciales T.E.O., que se enfrentaba a un año de prisión por un delito de robo con fuerza en las cosas, tal y como recogía en su escrito inicial el Ministerio Fiscal.
No obstante, después de que el magistrado del Juzgado de lo Penal números dos hiciera prevalecer el principio ‘in dubio pro reo’, el acusado quedó libre de unos hechos que se remontan al 4 de septiembre de 2012.
Aquella jornada, una persona llamada T.E.O., pero que no es quien ayer salió absuelto, de igual nombre, se introdujo en un vehículo estacionado en Huerta Téllez para robar en el interior.






