ACEFEP ha sido la asociación que en peor situación se encontraba, ya que su antiguo local estaba en muy malas condiciones, pero no será la única.
“Nos quedan algunas plantas disponibles, aunque primero tiene que pasar por una comisión que debe aceptar nuestras propuestas”, ha indicado la consejera. Entre las asociaciones que se reubicarán en la residencia irán la Asociación de Familiares de Alzheimer “que lleva años demandando un local y su trabajo lo tiene dividido en dos locales de alquiler”. También para la Asociación de Autismo “que está haciendo labor importante en la atención temprana y con 28 niños y sus familiares que demandan un trabajo continuo y diario”, la consejera propondrá que ocupen un espacio en el edificio, donde solo permanece la Federación de Asociación de Padres y Madres de Alumnos (FAMPA).
Además de estas entidades, otras más pequeñas, como el Consejo del Mayor, también dispondrán en un futuro de un local, “que tiene que tener un espacio como órgano de la propia administración y que tiene que tener un espacio céntrico y accesible para los mayores”.
Para entidades pequeñas
Rabea Mohamed añade que el edificio “tiene espacios para otras entidades más pequeñas, que también vamos a proponer que sean reutilizadas para asociaciones de índole social. Allí pueden hacer una labor importante y si estamos todos un poco relacionados sería bueno”.
En cualquier caso pasarán algunos meses antes de que estas entidades ocupen el edificio, donde hasta hace unos meses estaban las dependencias del ICD y del Instituto de Idiomas, una vez que fue desalojada como residencia tras el incendio de una cocina. “Allí habrá que hacer obras, porque se trata de un espacio muy compartimentado, donde antes había dormitorios, y se necesitan ahora dependencias más grandes,”espacios un poco más amplios para aulas y lugares donde desempeñar su labor desde psicólogos a terapeutas, pasando por monitores y educadores que necesitan aulas para talleres”.






