El exjuez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón ha mostrado su preocupación por el “retroceso en los derechos humanos” que a su juicio se está viviendo en Estados Unidos y en Europa, y ha opinado que cada vez hay un mayor alejamiento entre Europa e Iberoamérica, “no sólo en el ámbito económico, sino también en el político”. Durante su participación en un seminario sobre transiciones democráticas y calidad de la democracia organizado por la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla, alabó los “esfuerzos” que en este sentido se están haciendo en Latinoamérica, territorio en torno al que giró el debate. Garzón rechazó la crítica “simplista” que en ocasiones se hace desde el mundo occidental hacia los gobiernos de estos países con referencias a su populismo. Asimismo, mencionó la existencia de las concertinas en los perímetros de las dos ciudades autónomas, en el marco de unas conclusiones efectuadas sobre el respeto a los derechos humanos. Aunque denunció “las vulneraciones de los derechos humanos” que se producen en el Nuevo Continente, mostró sus dudas de que Europa “pueda ser un ejemplo”. Garzón se pregunta también qué se puede decir “cuando el aumento de la xenofobia en Europa es una realidad evidente” o cuando en las vallas de Ceuta o Melilla se colocan “cuchillas”.





