El partido que jugó el Murallas el pasado fin de semana tuvo una connotación muy emotiva al recordarse la figura de Laarbi, el hombre que falleció tras partir con su kayak y cuyo cuerpo fue recuperado el viernes pasado en una playa de Almuñécar. Los jugadores del Murallas lucieron un crespón negro en sus brazos, llevando presente a Laarbi, al que definieron como “gran persona, amigo y padre”.






