Hay labores que no se pagan ni con todo el oro del mundo. Desde este comentario editorial queremos reconocer la labor impagable a cuantas personas dejan su tiempo de manera altruista en ayudar a los demás y en especial a los más necesitados. Pero queremos que, ahora mismo, ese reconocimiento tenga nombre y apellidos en el Banco de Alimentos de nuestra ciudad. No es cuestión de nombrar a uno o a otro, es un equipo que trabaja al unísono y a quienes no les importan ni las horas, ni los días, ni si es festivo, porque su único objetivo es que la solidaridad de los ceutíes llegue sin falta a más de cinco mil personas en esta Navidad. Sin dejar, por supuesto, de reconocer el trabajo diario en unos tiempos como los actuales de grave crisis económica. Es cierto que llevan poco tiempo funcionando, pero han demostrado que se puede confiar en ellos. Que no hay colores de ningún tipo, sino solamente la necesidad de quienes más sufren en estos momentos. Los ceutíes deben estar orgullosos de su Banco de Alimentos, al igual que ese reconocimiento les ha llegado ya de sus compañeros del otro lado del charco y pronto se lo harán saber en nuestra propia ciudad.
Ojalá que pronto nuestras autoridades encuentren ese lugar, ese almacén que reúna todos los requisitos que están solicitando los miembros del Banco de Alimentos para que su actividad sea aún más efectiva de lo que ya lo es. Es cierto que no hay ahora mismo un local con altura en Ceuta y que tenga al menos unos quinientos metros cuadrados. Pero, a lo mejor, con un poco de imaginación y hasta con la colaboración del Ministerio de Defensa lo encuentran, que no olvidemos es quien más suelo dispone en Ceuta.
Repetimos nuestro reconocimiento más profundo al Banco de Alimentos y a todos sus componentes sin excepción y que ojalá sean muchos los ceutíes que se hagan socios de esta entidad, bien sea con su aportación económica o bien prestándose como voluntarios porque todas las manos que acudan a este llamamiento serán bien recibidas: allí nada sobra, sino en todo caso falta. Las buenas obras siempre tienen su premio.





