Recientemente se decía por parte del portavoz del Gobierno que con la aprobación por parte del Ministerio de Agricultura, Medio Ambiente y Alimentación la partida para la construcción de la estación de fangos de la EDAR se podría decir de manera clara que se ponía punto y final a todas las acciones emprendidas en los últimos doce años para el ciclo integral del agua en nuestra ciudad. Hay que reconocer que el esfuerzo que se ha ejecutado tanto en abastecimiento como en saneamiento ha sido muy importante. Nada más que hace falta mirar hacia atrás y ver cómo nos encontrábamos en estos campos en el año 2001 y como estamos en 2013. Por supuesto, que las sociedades deben avanzar, pero también es bueno reconocer que las prioridades marcadas por el Gobierno del presidente Vivas en uno de los servicios básicos destinados a la ciudadanía han sido un camino a seguir, porque sin la consistencia e insistencia del Gobierno ceutí sería imposible estar donde nos encontramos. Pero quizás falte un capítulo para decir de verdad que se ha cerrado este ciclo integral del agua como es la reforma de la Estación de Tratamiento de Agua Potable. Se necesitan dos millones de euros y por parte de la Ciudad Autónoma se han aportado dos soluciones, porque, en definitiva, es Acemsa quien de verdad la gestiona aunque sea propiedad de Confederación. Confiemos en esa sensibilidad por parte del Ministerio para que una reforma que se ha dejado de efectuar en los últimos años se pueda llevar a cabo. Porque las soluciones aportadas por la Ciudad Autónoma son muy lógicas y lo que no se debe perder de vista que la propia estructura de funcionamiento de la Estación de Tratamiento de Agua Potable ha quedado obsoleta para las necesidades actuales de nuestra ciudad. El objetivo es lo que debe estar presente en la toma de la decisión.





