“Animo a todas las empresas a hacer lo mismo porque es una sensación que reconforta”. Así explica el administrador de la empresa GDC Cocinas, José María Hernando, la colaboración desinteresada que ha comenzado a desarrollar con Cáritas del centro, entidad a la que dona los electrodomésticos en desuso que retira de las viviendas a petición de sus propietarios, después de una puesta a punto. “Siempre que una nevera, o una lavadora, que es lo que más se demanda, se pueden reutilizar y pueden alargar su vida útil, les hacemos un lavado de cara y lo ponemos a disposición de Cáritas”, matiza el responsable de esta empresa ubicada en el edificio Luvalsa, en la Carretera de Servicio, que lleva cuatro años abierta y que se dedica a la venta de electrodomésticos y diseño de cocinas. “Para nosotros es muy importante porque supone ayudar a quienes más les hace falta y también en el centro de la ciudad hemos visto que hay mucha necesidad”, añade.
Este acuerdo de colaboración con Cáritas está dando sus primeros pasos. “Acabamos de empezar, como quien dice, recogiendo los enseres cuando sus propietarios se deshacen de ellos”, aclara. Se les explica también el destino de la máquina que acaba de desechar. “Nos parece importante que sepan que no los revendemos o los entregamos sin más, sino que buscamos que tengan utilidad entre quienes más lo necesitan”.
Siempre que se puedan reutilizar, se les hace una pequeña reparación, y se les entrega a Cáritas para que esta entidad decida qué familia le hace falta “y por supuesto, nosotros nos encargamos de hacer la entrega y la instalación, obviamente sin ningún tipo de coste”, aclara el gerente, que invita y anima a otras empresas a actuar de la misma manera. “Las empresas tenemos también que ser solidarias en estos tiempos y nos debemos a una responsabilidad social”, subraya. “Pensamos que para estar en el almacén lo mejor es que estos electrodomésticos volvieran a ser reutilizados por personas que los necesitaran”, explica Hernando. Ahí surgió la colaboración con Cáritas, “que ojalá podamos extender a otras sedes de esta entidad”. “Cuanto más podamos ayudar mejor “, subraya Hernando aunque admite que no suele ser la tónica general encontrarse con lavadoras y neveras, que es lo que más se demanda, en buen estado. “No es lo más frecuente, porque cuando alguien compra un electrodoméstico es para sustituir otro con problemas, pero a veces nos llevamos sorpresas, el aparato está en buenas condiciones y con unos pequeños ajustes puede alargar algún tiempo su vida útil”.






