Quiso ser muy claro cuando transmitió que el Obispo se había comprometido a traer a Ceuta a unas familias que serían las que se encargarían de atender a quienes desearan visitar la Iglesia de San Ildefonso y que vivirían en la antigua Casa de San Vicente de Paúl y “ha cumplido porque en cuanto los hermanos franciscanos de Cruz Blanca se han ido del Príncipe, a los pocos días han llegado estas personas, lo que sucede es que todavía no están allí viviendo”.
Contó que estas personas habían llegado a Ceuta el pasado viernes, pero que luego no se había podido reunir con ellos, debido a que durante el fin de semana su trabajo en la Parroquia de Africa le lleva muchas horas y en la jornada del lunes se trasladó a una reunión en la Península, teniendo previsto reunirse con ellos a lo largo de la jornada de ayer.
Indicó que se trata de matrimonios cristianos que realizan esta labor como misión de la Iglesia y que seguramente a lo largo del tiempo irán turnándose en períodos de varios meses. De ahí que cuando estas personas ya se encuentren en la antigua Casa de San Vicente de Paúl ya se podrá visitar las imágenes en los horarios que eran habituales como antes cuando estaban los franciscanos de Cruz Blanca y cuya variación ha provocado esta polémica.
De todas maneras quiso advertir que todavía los francisanos no habían abandonado la residencia del todo y que todas las mañanas subían por espacio de dos horas para que las personas que deseen entrar en la Iglesia lo pudieran hacer y refleja que la misma Hermandad sabía perfectamente tanto que se iba a abrir durante dos horas al día durante unas jornadas y que luego llegarían estas familias cristianas.
Falta de comunicación
Si reconoció, desde luego, que durante los últimos meses había existido cierta falta de comunicación entre la Vicaría y la Hermandad y que recuerda que hace unos diez o doce días era cuando habían enviado la solicitud para el traslado de las imágenes a la Casa de hermandad.
Sí entiende, por supuesto, que cuando comiencen las obras, como es lógico, las imágenes se lleven a la Casa de Hermandad para que los fieles puedan seguir visitándolas, pero también advirtió que tampoco se conoce exactamente cuando podrán comenzar esos trabajos de reparación de la Iglesia por un lado y de la antigua Casa de los franciscanos por otros.
Reconoce que, a lo mejor, en un futuro se puede abrir un debate o una reflexión en el seno de la Iglesia, con la participación de la misma Cofradía, de la Junta de Hermandades y Cofradías, de las autoridades eclesiásticas y también de las autoridades de la Ciudad en relación a si las imágenes deben permanecer en el Príncipe o bien ser trasladas a otro lugar.
Una de sus últimas afirmaciones fue para señalar que el mismo presidente de la Ciudad Autónoma, Juan Vivas le transmitió al Obispo cuando existía ese interés por llevar a las imágenes hasta la Casa de Hermandad su preocupación porque abandonaran para siempre el Príncipe Alfonso, coincidiendo con la visión del Obispo.
“La Iglesia quiere tener presencia en la Barriada del Príncipe Alfonso”
Defendió que la presencia de la Iglesia en esta barriada no se quiere perder y que ese fue precisamente el argumento que utilizó el Obispo cuando durante la pasada Semana Santa se reunió con los máximos responsables de la Cofradía del Medinaceli, “porque bajo ningún concepto queremos dejar abandonado al Príncipe, pero no por nada, sino porque llevamos allí muchos años. Aunque la Iglesia tiene cerrada las puertas normalmente forma parte del entramado de este núcleo de población y además es un testimonio de nuestra fe. Queremos seguir compartiendo con todos los vecinos nuestra presencia”, culminó con su apreciación el mismo vicario de la Diócesis.
“La prensa es un poco alarmista” señala el vicario de la Diócesis
En la entrevista que nuestra compañera Monserrat Taboada le hizo al vicario de la Diócesis, Juan José Mateos, éste llegó a afirmar que “la prensa es un poco alarmista” en relación a como se había abordado el caso de la salida de los Hermanos Franciscanos de Cruz Blanca por un lado y las visitas de los fieles a la Iglesia de San Ildefonso. De todas maneras hay que destacar que en ningún momento fue cauto en ofrecer esas explicaciones y que tampoco dudó a la hora de criticar lo que consideraba que era criticable por parte de la Hermandad del Medinaceli, al igual que reconoció esa pequeña falta de diálogo con los máximos responsables de la Cofradía en los últimos tiempos.