Los cargos políticos, en muchas ocasiones, deberían ser un poco más consecuentes con las opiniones que vierten, ya que en ocasiones no llegan a concluir el daño irreparable que pueden cometer. Nos referimos como es lógico a la irresponsabilidad demostrada por el secretario general de los socialistas cuando ha denunciado la inseguridad en los vuelos de la empresa Ceutahelicopters y resulta que la misma empresa con un escueto comunicado le ha dado con la legislación en las narices. Si hubiera un solo milímetro de verdad en la denuncia de Carracao, el primero que no permitiría ni la salida ni la entrada de los vuelos de la empresa sería el director del helipuerto de nuestra ciudad. Ello para empezar. Para una empresa a la que le ha costado sangre, sudor y lágrimas el inicio de sus operaciones, que ha contado con el apoyo de las administraciones, que todos los ceutíes la consideramos necesaria porque es un medio de transporte alternativo y puntual, que aún no ha obtenido todos los permisos solicitados, Carracao ha demostrado que sigue siendo alguien al que le siguen faltando muchos kilómetros para ser un gobernante.





