Los responsables de la planta de tratamiento de residuos del Hacho van a reforzar las medidas de seguridad para evitar la entrada y ocultación de inmigrantes dentro de los contenedores de basura. De hecho, a partir de la semana próxima, todos los contenedores irán precintados con lo cual será imposible que ni adultos o menores sin papeles puedan colarse con el objetivo de llegar al otro lado. Esta medida se suma a las ya adoptadas por la planta a modo de prevención para evitar la entrada de inmigrantes y su posterior escapada con los riesgos que este tipo de pases entraña.
Con el precinto de los contenedores se impedirá el acceso de los inmigrantes que esperan o en el puerto o incluso en el camino que sirve de ruta para los transportistas el momento idóneo para el pase.
La presión sobre la planta de transferencia es mucho menor que la registrada hace unos años, aunque persisten los asentamientos en el Monte para intentar burlar la vigilancia de los trabajadores y conseguir la plaza en ese camión. En mayo El Faro señalaba la existencia de asentamientos en el monte que fueron desmantelados con posterioridad por las fuerzas de seguridad. No obstante, tanto menores como adultos magrebíes siguen ocultándose en las cercanías a la planta para conseguir el hueco que les lleve hasta la península. Lograrlo es prácticamente imposible, pero todavía hay inmigrantes que lo logran. El mes pasado un grupo de argelinos residente en el CETI fue descubierto nada más llegar a la planta de tratamiento de residuos de Los Barrios después de haberse escondido en estos camiones.






