Una maleta de viaje abandonada justo al lado de la parada de autobús de la calle Vitori Goñalons desencadenó, en la tarde de ayer, una situación de psicosis por parte de los muchos ciudadanos que alrededor de las ocho circulaban por las cercanías de esta vía principal, la Plaza de la Constitución y la Gran Vía. Fueron muchas las personas que observaban a la hora de tomar el autobús cómo esa maleta aparecía abandonada, justo al lado de la pared y cerca de las puertas de los comercios que se encuentran en los bajos del Mercado Central.
Desde luego, la misma comenzó a levantar sospechas, no en vano vivimos unos días donde la desarticulación de los presuntos integrantes de una presunta célula yihadista hace diez días, ha traído consigo una preocupación por la aparición de cualquier paquete o bulto que pudiera resultar sospechoso. Pues bien, más o menos a la media hora de haberse descubierto la existencia de la maleta, que luego resultó ser abandonada y que nada más que contenía ropa, hizo que un policía local se acercara hasta la misma y diera la oportuna voz de alarma.
Corte total
En poco más de diez minutos comenzó una operación donde se acordonó toda la zona de Vitori Goñalons, Gran Vía y Plaza de la Constitución.
Durante casi treinta minutos la circulación cortada, los autobuses que se encontraban en la parada completamente vacíos y sin poder salir con el consiguiente retraso acumulado.
El acordonamiento fue realizado tanto por el Cuerpo Nacional de Policía, la Guardia Civil y la Policía Local. Cintas de la Policía Local para que nadie pasara.
En el cruce de deán Navarro Acuña y la calle Jáudenes todo la circulación derivada hacia ese lugar y luego en todo caso por la Plaza de África hacia el Paseo de las Palmeras. Un verdadero caos circulatorio, mientras que los servicios de los TEDAX del Cuerpo Nacional de Policía, acompañados por perros especialistas en explosivos se acercaron hasta la maleta. Al ver, en primer instancia que podía no ser un paquete bomba, uno de los policías se atrevió a abrirla y comprobaron que nada más que se trataba de una maleta abandonada y que contenía ropa únicamente.
En los treinta minutos que duró este operativo, fueron muchos los curiosos que se situaron en la esquina de la Plaza de la Constitución, justo donde se encuentra la estatua de homenaje a la Carta Magna para seguir todos los acontecimientos que se estaban produciendo.
Al final, nada más que fue un susto, pero rápidamente lo sucedió corrió como un reguero de pólvora por nuestra ciudad, no en vano, fueron muchas las cientos de personas que se vieron afectadas, bien por que iba a coger el autobús y no salían y los demás porque con sus vehículos se vieron obligados a dar un rodeo para llegar a su punto de destino.








