Hay un aspecto esencial en la reforma obtenida en la Ley del Impuesto de Sociedades para que las bonificaciones para Ceuta y Melilla sean reales y no que se queden únicamente en el espíritu de la ley y es su vinculación al empleo. En unas circunstancias como las actuales, donde cualquier medida debe ir encaminada a la creación de empleo, parece lógico que las empresas que quieran esa obtención de sus beneficios fiscales aplicando el Impuesto de Sociedades han de tener unos fijos en empleo. Por supuesto, es una medida la que ahí se establece que de manera indudable si puede ser una salida para la situación que ahora mismo viven con el desempleo tanto Ceuta como Melilla. Lo decíamos ayer, las administraciones públicas han llegado a su tope de creación de empleo y como ya se ha dicho le toca ahora a la iniciativa privada. Por tanto, a la misma se le deben dar las armas lógicas para que tengan posibilidades en sus negocios, porque nadie apuesta para perder dinero, y esta aplicación clara de las bonificaciones yendo de verdad con el espíritu de la ley es un avance importante. Un avance que igualmente debe unirse a otro logro como fue el incremento de las bonificaciones de la Seguridad Social hasta el cincuenta por ciento. Son medidas que de una manera o de otra deben ayudar a la creación de empleo.





