El 'Alfonso Murube' ha sido escenario durante esta semana del pistoletazo de salida del 'Campus de Fútbol -Emilio Cózar-', que ha contado con la presencia de medio centenar de jóvenes.
Será el primero de los grupos de un evento que tendrá continuidad en el mes de julio y en donde los niños (esta semana le ha tocado al grupo de entre 6 y 9 años) se pondrán en manos de los monitores de la Escuela de Fútbol en una cita en la que se realizan otras actividades lúdicas para disfrutar del verano.
Ayer recibieron sus diplomas de manos de las autoridades que acudieron el 'Murube', encabezadas por el presidente de la Federación de Fútbol de Ceuta, Antonio García Gaona, acompañado por Luis Márquez Salinas, director gerente del Instituto Ceutí de Deportes.
Como invitadas, las hijas y nietas de Emilio Cózar, Pilar y África y Lucía y María respectivamente, en una clausura que sirvió de recuerdo especial para el que fuera presidente de la Federación de Fútbol de Ceuta durante 30 años.
De hecho, en el pequeño discurso que ofreció García Gaona a los presentes, no se olvidó de la "figura clave" que supuso Cózar para el fútbol caballa.
Las hijas de Emilio recibieron un obsequio por parte de la FFCE, una foto enmarcada de su padre durante una charla con jugadores de la base, mientras que a sus nietas les dieron camisetas del Campus.
También animó a los jóvenes jugadores a continuar disfrutando del fútbol pero sin olvidarse de la principal prioridad, los estudios, agradeciendo además el esfuerzo y la dedicación de monitores y padres durante esta semana.
Tras la entrega de los diplomas a los 55 niños, se llevó a cabo la foto de familia en la grada del 'Alfonso Murube' como colofón.
A la finalización del acto, Pilar Cózar, en Ceuta con motivo del 'IX Congreso Anual de Mujeres del Fútbol' que se inauguró en la noche de ayer, aseguró, emocionada, que este Campus de Verano "es el mejor homenaje que se le podría haber dado a mi padre".






