Aunque fue este lunes cuando se formalizó la rueda de prensa con la comparecencia del presidente Vivas y del consejero Martínez para comunicar la dimisión del mismo por motivos personales y su sustitución por Emilio Carreira, lo cierto es que el mismo Martínez hacía varias semanas que le transmitió al presidente su deseo de abandonar todos sus cargos, incluida su presencia en la Asamblea autonómica.
Llevaba por lo visto el ya ex-consejero un tiempo rondandole en la cabeza esta posibilidad, la cual ya la había comunicado a sus propios familiares más directos y a continuación al presidente Vivas.
Por supuesto, que esa primera comunicación fue un verdadero impacto para el jefe del ejecutivo, quien como es lógico intentó que se lo replanteara de alguna manera, pero la postura del entonces todavía consejero estaba ya más que tomada y no había vuelto atrás. Lo único que le pidió Vivas a Martínez era que le diera un tiempo prudencial para poder encontrar el sustituto y que el cambio fuera lo menos traumático posible para los propios intereses de la Ciudad en cuanto a los temas que se encontraban pendientes por resolver. Desde luego no encontró dificultad en Martínez.





