Entramos ya en la fechas veraniegas y lo más probable es que se incrementen las visitas que recibimos desde el otro lado de la frontera a nuestra ciudad. Es un turismo que hoy por hoy está en auge, como podemos ver, de manera principal, los fines de semana, pero que aprovechando el estío también aumentará porque en la misma proporción se ocupan las plazas hoteleras y residenciales que existen en la costa norte marroquí. Sin embargo, aunque esa inercia nos lleva a ver por las calles ceutíes a muchos vehículos del vecino país y a sus compradores por las tiendas, lo cierto es que todavía no existe una política real de compromiso y de incrementar esta ingente clase media-alta marroquí que cada vez tiene más auge al otro lado de la frontera. Se echan de menos las correspondientes campañas de verdad para que muchos de estos ciudadanos sepan lo que se pueden encontrar en Ceuta y a la vez la preparación de una conciencia en la población ceutí para que las atenciones sean las mejores y las más exquisitas hacia estos visitantes. Es un hecho del que todavía parece no habernos dado cuenta.





