Recuerdan que las instalaciones del antiguo Hospital Militar serían las idóneas para trasladar la sede, que “ha mejorado” pero sigue defectuosa FEAPS está de enhorabuena. “No es para menos. Contar con un vehículo adaptado de estas características permitirá a parte de los usuarios poder disfrutar de algunas actividades como las de ir a desayunar o incluso ir a museos a las que antes no podían acudir”. La presidenta de la entidad, Meriam Hamido, acompañada de toda la Junta Directiva que trabaja por conseguir que la vida del colectivo al que atienden mejore cada día y se haga realidad su integración en la sociedad ceutí, quiso ayer presentar el nuevo vehículo y anunciar que “gracias al esfuerzo y al apoyo de los fondos del IRPF hemos conseguido hacer realidad este sueño” .
Existe un convenio con Cruz Roja, que se ocupa de los desplazamientos de los usuarios, cuatro de los cuales presentan una carencia de movilidad que hacía necesario contar con un vehículo propio adaptado a la nueva normativa de adaptabilidad y totalmente homologado que podrá utilizarse para otras actividades y no sólo para desplazar a los alumnos de sus casas al centro y viceversa. “Significa mucho para ellos, porque así no se quedan en el aula cuando sus compañeros pueden disfrutar de estas alternativas”, apuntaron desde la entidad, orgullosos de contar con esta mejora. A la sala de juegos y a la de rehabilitación, se une ahora un vehículo y muchas nuevas propuestas que siguen estando entre los objetivos de la Junta Directiva. Reconocen que han lavado la cara al edificio y que se han hecho muchas cosas para mejorar las instalaciones “pero hay una promesa que hizo el Gobierno de Juan Vivas que seguimos reivindicando y es la de contar con un nuevo edificio y mejores instalaciones”, recordó Hamido.
Y sale a la palestra el antiguo Hospital Militar, ya que “cuenta con unas instalaciones que si se dejan pueden venirse abajo y es un lugar perfecto para nosotros en el que además no habría que invertir mucho dinero para adaptarlo y con espacios amplios, zonas ajardinadas y, en definitiva, un edificio que sería perfecto para nosotros”. La Junta Directiva ha aprovechado para solicitar a la Ciudad “que cumpla su promesa, ya que ha sido un compromiso público” y ha recordado que ellos van a seguir luchando por ello. Atienden a un colectivo en el que medio centenar de usuarios recibe atención directa y más de un centenar indirecta y que cada día que pasa se incrementa el trabajo, las actividades y las ganas de seguir mejorando por ellos. “Se lo merecen todo y seguiremos luchando por eso”, insisten.






