{jaimage crop="TC" /}El secretario general del PSOE de Ceuta, José Antonio Carracao, dio un paso más ayer en su cruzada por los presuntos pagos “indebidos” realizados por la Administración local durante la última década a Urbaser para amortización de maquinaria y dejó entrever que no se fía de que la secretaria general y el interventor de la Ciudad, María Dolores Pastilla y José María Caminero, hayan sido todo lo diligentes que debieran en el desempeño de sus responsabilidades.
“Deberían ser funcionarios de carrera y no dependientes del Gobierno local, como ahora, porque es una rémora”, deslizó el político socialista, que sin embargo no se atrevió a concretar sus recelos. “Se trata de una realidad objetiva que no significa que no sean capaces de anteponer su profesionalidad a los intereses del Ejecutivo”, amplió Carracao a preguntas de los medios. A la cuestión de si opina “que no lo han hecho así” respondió que “no puedo contestar”.
El núcleo fundamental de su rueda de prensa fue, no obstante, para advertir de las graves consecuencias que, desde su punto de vista, puede tener para la institución el “descontrol económico” que atribuye al Gobierno de Vivas. “Es necesario que se aclare cómo se ha computado en los Presupuestos la inversión en maquinaria de limpieza porque haberlo hecho en el apartado de Gasto Corriente y no en los de Inversiones y Gasto Financiero podría conllevar el haber incumplido el Plan de Estabilidad y haber superado los límites de carga financiera que marca el Estatuto, con lo que”, alertó, “el Presupuesto de la Ciudad de este año quizá sea nulo y hasta podríamos enfrentarnos a una intervención del Estado”.
Mientras eso sucede, Carracao insistió en que es necesario “depurar responsabilidades políticas sobre los máximos responsables de controlar las cuentas del Ayuntamiento, que en el mejor de los casos han incurrido en fallos que nos sitúan en un conflicto mucho más grave que un enfrentamiento entre una empresa y la Administración autonómica”.
Según Carracao, “si se reconoce la veracidad del informe y de esos pagos indebidos, que podrían haberse repetido con las concesionarias de otros grandes contratos de la Ciudad”, avanzó, “lo que hay que hacer es depurar responsabilidades, no jugar a los trileros para que nos salgan las cuentas”.