El colegio Rosalía de Castro se colocó involuntariamente en el centro de una controversia que ya ha trascendido a nivel nacional tras la difusión de las imágenes sobre su reciente jornada de Halloween en Ceuta.
Durante la actividad, un grupo de docentes dio la bienvenida al alumnado e interpretó a primera hora de la mañana la célebre coreografía de la canción Thriller de Michael Jackson.
La reacción en redes sociales no han surgido por el desarrollo pedagógico del evento en sí, sino por cuándo tuvo lugar: la celebración coincidió con los días de luto nacional decretados con motivo del trágico accidente ferroviario acontecido en Urda.
Una iniciativa de aniversario marcada por el duelo
La propuesta pretendía conmemorar el décimo aniversario de una experiencia idéntica llevada a cabo años atrás.
La jornada dio comienzo en torno a las 8:30 horas, momento en el que varios profesores, caracterizados con disfraces de zombis, bailaron frente a las inmediaciones del colegio y ante la mirada de los escolares de Infantil y Primaria.
Posteriormente, la programación continuó con un pasacalles escolar a las 10:00 horas en el que se involucraron familias y vecinos del barrio.
No obstante, el festejo coincidió cronológicamente con la vigencia del luto oficial decretado institucionalmente por la catástrofe de Urda.
Mientras que hubo centros de enseñanza de Ceuta que optaron por suspender o aplazar sus actividades por el Día de Todos los Santos en señal de respeto hacia las víctimas y sus allegados, el Rosalía de Castro mantuvo el calendario previsto.
Las disculpas del colegio Rosalía de Castro
La dirección y el claustro de profesores del CEIP Rosalía de Castro de Ceuta emitió un comunicado para aclarar la polémica surgida por las actividades de Halloween celebradas el 29 de octubre, señalando que tanto el vídeo como el pasacalles estaban organizados con antelación y se desarrollaron antes de que el centro recibiera, alrededor de las 11:00 horas, la comunicación sobre la declaración de luto oficial en la ciudad.
El colegio asegura que, desde ese momento, actuó con responsabilidad, trasladó sus condolencias, acordó guardar un minuto de silencio y modificó la programación prevista, posponiendo la tradicional celebración de La Mochila.
Asimismo, expresa su pésame a los familiares de las víctimas y defiende que la infancia necesita espacios seguros de aprendizaje, convivencia y alegría, subrayando que las actividades tenían una finalidad educativa y que en ningún momento existió intención de mostrar falta de respeto o sensibilidad ante lo sucedido

Aluvión de críticas en las redes sociales en Halloween
Las imágenes se volvieron virales y la difusión provocó una ola inmediata de comentarios. Muchos usuarios tildaron la actuación de falta de respeto e insensibilidad ante el dolor de las familias afectadas por la tragedia ferroviaria, recriminando no haber aplazado la actividad fuera del periodo de luto oficial.
Asimismo, algunos aprovecharon estas opiniones para vincular injustificadamente este tipo de dinámicas con los bajos resultados educativos en evaluaciones como el informe PISA.
En defensa de la convivencia y la labor docente
Creadores de contenido como Serch en TikTok y defensores de la comunidad escolar han intervenido para matizar las acusaciones. A través de un análisis de la polémica, Serch admite que resulta razonable y legítimo cuestionar la oportunidad de la fecha, comprendiendo la conveniencia de haber aplazado una actividad festiva durante una jornada de duelo nacional.
Sin embargo, las voces que respaldan al profesorado marcan una distinción tajante entre criticar un error de programación y someter a los profesionales a una avalancha de insultos o descalificaciones laborales.
Quienes defienden la actuación sostienen que la enseñanza no se limita a la transmisión de contenidos teóricos, sino que abarca la motivación del alumnado, la cohesión comunitaria y el fomento de experiencias positivas en el aula.
Desde este enfoque, la ejecución de un baile no demuestra incompetencia docente ni implica un deterioro en el rendimiento académico de los estudiantes.
Un debate abierto sobre los límites del aula
El caso del CEIP Rosalía de Castro abre un dilema social y pedagógico. Por una parte, se posiciona la exigencia ciudadana de solemnidad, rigor protocolario y empatía ante acontecimientos trágicos a nivel nacional.
Por la otra, emerge la preocupación ante el enjuiciamiento sumario en redes sociales, donde un fallo de oportunidad ha derivado en descalificaciones globales contra el desempeño docente.
La discusión permanece abierta sobre si la actividad debió ser aplazada de forma imperativa o si la respuesta mediática ha pecado de desproporcionada.







¿Estamos bobos? Miramos el dedo y no la luna. El duelo empezó cuando está gentuza llegó al poder y lo importante es llevarlos a la cárcel . El accidente de Toledo es una más entre todas fechorías que han ido realizando los saun's boys. ! Esos son los culpables!
Los niños no tienen porqué saber nada de luto,llevan dias ensayando y preparándose para el baile,el luto lo llevamos los mayores en nuestro corazón,ya están los pobres quemados con la situación de la ciudad ,con la invasion ,sin poder ir a parques y demás,y ahora también les quitamos esto,que se vistan de lo que quieran ,basta de meter a nuestros hijos pequeños todos los problemas de los mayores.
Lis niños deben saber la verdad y sin dramatismo! El baile se pospone para el puente de la Inmaculada o vacaciones de Navidad y no pasa nada! Ya no nos acordamos de cuando España entera salió el Día 2 de septiembre a apoyarnos!
Si se hubiera quedado como un baile interno del colegio sin subirlo a redes, no hubiera pasado esto. La manía de subir todo a las redes le costó caro al colegio.
Ha sido un despropósito. No está la cosa para celebraciones con la que tenemos en Ceuta y con los fallecidos en el tren. Que ganas de fiesta por Dios !
Motivación y experiencias positivas es fomentar el NO respeto por las víctimas, disfrazándose y bailando como los muertos....! Qué barbaridad!!!!