Una treintena de guardia civiles concluyeron ayer un curso de formación sobre la intervención con enfermos mentales. Policía Local y CNP ya cuentan con él En un clima de máxima cordialidad y con un alto grado de participación. Así se ha desarrollado en los últimos días el curso dirigido a las diferentes Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado con las enfermedades mentales como principales protagonistas. Se trata de una formación ofertada desde la Asociación Ceutí de Familiares y Personas con Enfermedad Mental (ACEFEP) con el objetivo de “transmitir una idea real sobre la salud mental a los agentes ya que, en algunos momentos y situaciones concretas, les ha tocado intervenir ante, por ejemplo, un enfermo que sufre en un momento dado un brote psicótico”.
Así lo resume la gerente y psicóloga de la asociación, Ana Belén Núñez, quien se mostraba muy satisfecha y agradecida por la receptividad y las ganas de aprender de los alrededor de treinta participantes en esta convocatoria. Anteriormente, concretamente en el mes de diciembre y en marzo, agentes de la Policía Local y del Cuerpo Nacional de Policía cursaron esta misma temática durante tres mañanas consecutivas. En total, unas 15 horas lectivas que todos tratan de exprimir al máximo. “Es la primera ocasión en que, dentro de nuestro Programa de Sensibilización, nos dirigimos a las fuerzas de seguridad”, comenta Núñez sin esconder ni un ápice su satisfacción tras la primera edición de esta iniciativa.
Y es que, asegura, se tratará de continuar con una formación que desde ACEFEP consideran muy necesaria. “La idea es repetirlo al menos una vez al año para que, en uno u otro momento, el máximo de miembros de estos Cuerpos puedan familiarizarse, aprender y plantear cuantas dudas les surjan sobre la s enfermedades mentales y sus diferentes manifestaciones, así como el modo más correcto de tratar a las personas que las tienen en su día a día”, afirma Núñez.
Además de información pura y dura, la psicóloga ha hecho uso durante el curso de diferente documentación gráfica. Por ejemplo, ha proyectado vídeos a través de los cuales los agentes han conocido en primera persona las historias de afectados con alguna enfermedad mental. Un uso más práctico que ha suscitado diferentes preguntas y que ha servido para que quienes velan por nuestra seguridad interioricen una realidad mucho más certera sobre este ámbito para muchos desconocido.






