Con reiteración se reclama el despliegue de hospitales de campaña del Ejército para mitigar los problemas de atención sanitaria e infecciones en Ceuta. Hagamos algunas consideraciones al respecto.
Tras el cierre de los hospitales militares, entre ellos el de Ceuta en 2013, la asistencia médica a dicho personal quedó atendida de dos formas: una, asistencial, como la población general, mediante un contrato de la mutualidad ISFAS con compañías civiles médicas o la Seguridad Social y sobre las que recae la asistencia médica del personal militar de Ceuta (la evacuación del personal militar agredido al Gómez Ulla ha sido una medida política del ministerio cara a la galería, porque se pudo y se debió atender en el hospital de Ceuta que es lo que su seguro médico cubre).
Y otra, de la Sanidad Militar, para maniobras, ejercicios y operaciones y que se estructura en cuatro sucesivos escalones (ROLES) de mayor importancia y complejidad, por lo que la asistencias va desde vanguardia ( ROLE 1, que trata el soporte vital básico y la evacuación) , pasando por el ROLE 2 de tratamiento inicial (cirugía de urgencia, UCI y limitada hospitalización) , el ROLE 3 , que es el hospital de campaña (cirugía general y especializada y hospitalización) , y el ROLE 4 que es el hospital general central de Defensa Gómez Ulla , ya en territorio nacional.
El problema es que , tras sucesivos y persistentes recortes de facultativos , solo pueden estar activados los ROLES 1 (medico, enfermero y ambulancia) de los Batallones, con grandes dificultades y temporalmente un ROLE 2 ( cuando, por rotación con los otros países, corresponde activarlo a España en alguna ZO) ya que su personal hay que detraerlos de los dos únicos hospitales militares que quedan entonces mermado , y el ROLE 4 aunque debiéndose contratar un gran número de facultativos civiles.
El único hospital de campaña que existía, el ROLE 3 (con 112 camas, 16 de UCI, cuatro quirófanos y veinte especialidades médicas para atender a 1.000 personas/día- eso es un hospital de campaña y no, como civilmente se denomina a una tienda de campaña con un médico, enfermero, ambulancia y psicólogo-) se tuvo que disolver .
Actualmente, el Ejército no dispone de ningún hospital de campaña para enviar a Ceuta. En cuanto al tratamiento de las infecciones , es uno de los problemas producidos por los miles de invasores ilegales, sin filiación médica, y que esparcen diariamente 15.000 litros de orina y 1 tonelada de heces en los lugares públicos de la ciudad donde permanecen en condiciones sin salubridad y sin higiene, lo que constituyen focos de infección y que las trasladarán al resto de los habitantes y al hospital de la ciudad en donde no existe ningún especialista en enfermedades infecciosas ya que somos el único país en Europa que carece de dicha especialidad reglada por responsabilidad directa de la ministra Mónica García.
Efectivamente el hospital militar Gómez Ulla dispone un excelente servicio de enfermedades infecciosas y prueba de ello es que recientemente se le ha concedido el premio Extraordinario Salud 2026 de ABC por haber sido el epicentro sanitario de la crisis del hantavirus y su atención a los españoles que viajaban en el crucero MV Hondius donde surgió un brote de esa enfermedad infecciosa.
Pero dicho servicio y su unidad de aislamiento de alto nivel (la segunda con mayor capacidad de tratamiento de todo el mundo) atiende no solo como ROLE 4 a las FAS sino a los civiles de la Comunidad de Madrid que tienen asignados, es el servicio de referencia para siete comunidades autonómicas y no es desplazable de su actual ubicación. En resumidas, si vis sanitas militaris, para bellum.







Una corrección. El servicio de infecciosas del Gómez Ulla es hospital de referencia y tratamiento para 11 comunidades autónomas en lugar de 7 que se menciona en el artículo
Por lo que en definitiva, que se aumente la red de saneamiento y se dote a los invasores de aseos y demás servicios públicos.
Más vale eso que nada porque ya nos hemos enterado que no existe ningun hospital de campaña.