La cita es este viernes a las 18:00 en la puerta del colegio de Los Agustinos. Desde allí, un centenar de niños sacaránen procesión al Cristo de la Infancia y a la Virgen de la Inocencia Hace más de medio siglo por la calle Velarde retumbaban las cajas de atún poniendo compás a un paso que con maderas y cartones hacían los niños de la zona para sacarlo en procesión seguidos de las niñas con velos, con el afán de imitar a sus mayores y coger el testigo del mundo cofrade antes incluso de recibir la comunión. El próximo viernes, por segundo año consecutivo, un centenar de niños de entre cinco y diez años retoma la tradición tras el impulso que la presidenta de la Asociación de Vecinos del centro, Blanca Vallejo, decidió poner en marcha cuando uno de sus nietos, con siete años, le dijo que él tenía ganas ya de ser costalero. Así que ella se puso manos a la obra y al comprobar que eran más niños los que tenían esa misma ilusión que su nieto, habló con el escultor Gabriel León que les hizo una cruz que se sacó con un sudario. Este año, “El paso de los niños” como popularmente siempre se ha conocido, ha ido más allá. Los niños sacarán al Cristo de la Infancia y a la Virgen de la Inocencia. Ambos han sido donados por personas que quieren apoyar recuperar la tradición y otros muchos han colaborado en la realización de las parihuelas, los trajes, comprar una corona para la Virgen... “Los niños pagan una cuota de cinco euros y desde luego sin la colaboración y el trabajo desinteresado de personas como Dani y Pipo y muchas otras, además de numerosas cofradías que nos han aconsejado, ayudado y dejado cosas para salir en mejores condiciones, nada hubiese sido posible”. Vallejo lo agradece, sobre todo porque “no tiene precio ver la cara de los niños, algunos muy emocionados y nerviosos cuando por ejemplo salen del colegio San Agustín al compás del Himno Nacional entre aplausos”.
Será antes del Viernes de Dolores “porque no queremos entorpecer el curso de la Semana Santa”, apunta Vallejo recordando que la Agrupación Musical de La Amargura sustituirá a las cajas de atunes de entonces. Las niñas vestirán mantilla, habrá penitentes “y lo que sí pedimos es la colaboración de la gente para que respeten el recorrido, no se crucen y respeten la procesión”. El esfuerzo ha sido grande y verá sus frutos el viernes. “Ellos están emocionados y no tiene precio ver sus caras y saber todo lo que se han esforzado por salir a la calle”, reconoce Vallejo.






