Efectivos del Parque de Bomberos y de la Policía Local lograron neutralizar una situación de serio riesgo, sobre todo para los niños, que se produjo en torno a las 20.00 horas en la manzana del Revellín. Se trataba de un cuadro eléctrico del edificio del Museo Municipal que había quedado expuesto a la intemperie, al caer la tapa metálica de protección exterior..
El padre de una niña de corta edad fue capaz de intervenir con presteza para evitar que la pequeña tocase el cuadro, que se encuentra a baja altura y que está al alcance de los niños más pequeños. Son 380 voltios, según indicaron efectivos de Bomberos, los que se podrían haber puesto al alcance de todos, añadiendo el problema de la lluvia. El voltaje en cuestión es mortal en caso de que cualquier persona hubiera tocado el cuadro eléctrico expuesto a la intemperie.
En cuestión de pocos minutos, la Policía Local acordonó la zona así como se aprestaron a intervenir efectivos del Parque de Bomberos de Ceuta. La situación era bastante delicada, por lo que las personas que intervinieron en la acción mostraron gran profesionalidad y valentía.
Con una motosierra, desactivaron la sujección de un cartel cercano al cuadro eléctrico y lo utilizaron para sellar inmediatamente el mismo, de manera que ya la situación de peligro estaba bajo control. Todo ocurrió en pocos minutos. Con posterioridad, siguieron trabajando para definitivamente sellar el cuadro eléctrico, intervención que duró varios minutos y que requirió la atención directa de varios bomberos y policías. Finalmente, en torno a las 20.50 horas se dio por controlada y cerrada la situación de emergencia.
Fuentes no oficiales indicaron que ya se había puesto de relieve en determinadas instancias la situación de probabilidad de riesgo que presenta la citada instalación eléctrica. Se espera que, una vez controlada de urgencia la situación de riesgo, intervengan hoy viernes profesionales cualificados para cortar de raíz la posibilidad de electrocución.
En todo caso, los viandantes y vecinos de la zona comprobaron con satisfacción que la actuación de los agentes de la Policía Local y del Cuerpo de Bomberos fue decisiva para controlar una situación de alto riesgo que además se veía agudizada por la posibilidad de precipitaciones. Un gran trabajo de los profesionales.









