Menos movimiento que el de una jornada habitual pero menos intensa que en el resto de España. De tal manera se puede definir la huelga de jueces, fiscales y funcionarios de Justicia convocada para protestar contra la politización del Consejo General del Poder Judicial, la "privatización" del Registro Civil y la "paupérrima" situación de medios personales y materiales que soporta la Administración de Justicia, tal y como señalaron en la previa los convocantes. De tal modo, la huelga se llevó a cabo pese a la marcha atrás emprendida por Gallardón en materia de deshaucios y en las tasas judiciales. En los distintos juzgados de nuestra ciudad el ritmo cotidiano se vio algo desacelerado, bien por la ausencia de algún trabajador, que sí ejerció su derecho a huelga, bien por el paro de unos minutos efectuado a título personal en el filo del mediodía.





