Varios agentes de la USECIC de la Comandancia de la Guardia Civil de Ceuta que se encontraban de paisano por el Monte Hacho han evitado un incendio mayor en las inmediaciones del polvorín.
Mientras caminaban por la zona, un ciudadano les dio el aviso de que había maleza ardiendo a causa de una hoguera que habían hecho varios inmigrantes y que se había salido de control.
Los guardias civiles acudieron de inmediato al punto exacto y, ante la falta de material específico en ese momento, actuaron con rapidez echando tierra sobre las llamas para ahogar el fuego, logrando sofocarlo por completo antes de que se propagara por el monte.
Control y aviso a los militares de la zona para asegurarla
Una vez controlado y extinguido el fuego, los agentes dieron aviso a los militares de la zona, quienes se personaron en el lugar para hacerse cargo de la situación y asegurar el perímetro.
La zona en donde se estaba naciendo el incendio es peligrosa, al estar próxima al polvorín. De haber prendido podría haber tenido peores y más graves consecuencias.
La rapidez en la reacción tanto del ciudadano que alertó como de los agentes fue determinante para evitar un mal mayor.
De esta manera todo ha quedado en un susto, controlándose la situación y recuperándose la normalidad.
El peligro de los asentamientos y la práctica de hogueras
Los asentamientos generados en zonas como el Hacho, el entorno de San Amaro o las proximidades del CETI dan pie a situaciones peligrosas como esta. Y es que quienes viven en las casetas habilitadas realizan hogueras para cocinar o calentarse de noche, lo que puede descontrolarse.
Hace unas semanas se produjo otro incendio de mayor gravedad en las cercanías de la urbanización La Colina, que pudo ser controlado rápidamente por los bomberos y con presencia de la Policía






