El Partido Popular (PP) ha trasladado la crisis de Ceuta al corazón de Europa, denunciando ante el Parlamento Europeo la falta de respuesta y la "inacción" del Ejecutivo de Pedro Sánchez.
La vicepresidenta del grupo del PPE, Dolors Montserrat, ha criticado duramente que el Gobierno pretenda dar por cerrada la situación mientras todavía permanecen miles de inmigrantes sin identificar en las calles de la ciudad autónoma.
Inacción del Gobierno y ausencia de ministros en Bruselas
Uno de los puntos más críticos de la jornada en la Comisión de Libertades, Justicia e Interior (LIBE) ha sido la ausencia de los responsables directos de la gestión migratoria.
El eurodiputado Javier Zarzalejos calificó de "profundamente deplorable" y "lamentable" que ni la ministra de Migraciones, Elma Saiz, ni el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, aceptaran la invitación para comparecer ante una crisis que ha dejado más de 100 muertos y el colapso total de la ciudad.
Mientras los ministros se ausentaban del debate de urgencia, se denunció que el presidente del Gobierno continúa de vacaciones, una actitud que Montserrat tildó de "paria de Europa" por mantenerse ajeno a la crisis mientras la frontera nacional y europea era violentada.
Seguridad Nacional y la falta de apoyo de Frontex
La seguridad ha sido otro de los ejes centrales de la denuncia. El PP ha exigido conocer la identidad de los adultos y menores que permanecen en Ceuta, alertando de que se trata de un problema de seguridad nacional.
Dolors Montserrat cuestionó si entre los miles de recién llegados podrían haberse infiltrado perfiles peligrosos, dada la falta de control en las identificaciones.
Asimismo, el debate en Bruselas ha revelado un dato clave aportado por el Comisario de Inmigración, Magnus Brunner: el Gobierno de España no ha solicitado más medios a Frontex, la agencia europea encargada de ayudar a los Estados miembros en la gestión de sus fronteras exteriores.
Consecuencias de la regularización masiva
Para la secretaría general del PPE, la situación vivida la semana pasada es una consecuencia directa de la política migratoria del Ejecutivo, señalando específicamente la intención de llevar a cabo una regularización masiva de más de 800.000 personas. Según Montserrat, esta gestión se está realizando "de espaldas a Europa" y supone un peligro para la credibilidad de España frente a sus socios europeos.
El debate sí contó con la participación del presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, quien fue testigo de cómo desde el Parlamento Europeo se instaba a la Comisión a exigir que España ponga en marcha el reglamento de retornos para los inmigrantes que aún se encuentran en la ciudad.






