Cruz Roja está llevando a cabo una labor humanitaria digna de reconocer en plena crisis migratoria que atraviesa Ceuta.
Cada día, en torno a las 19:00 horas, un equipo de voluntarios se desplaza hasta la playa del Trampolín para repartir alimentos entre gran parte de los inmigrantes que pernoctan en este lugar, convertido desde hace días en uno de los principales puntos de concentración de personas que esperan una solución a su situación.
Aguardando bajo el sol
A este reparto se unen cientos de personas. Mucho antes de que lleguen las 19:00 horas, grupos de inmigrantes ya aguardan bajo el sol la llegada de la ayuda.
La espera se prolonga durante más de una hora para muchos de ellos, que buscan resguardarse del calor como pueden, utilizando mantas o prendas de ropa sujetas con un palo para improvisar una pequeña sombra.
Un amplio dispositivo de seguridad
El reparto de alimentos se desarrolla bajo un importante dispositivo de seguridad.
Hasta la zona se han desplazado en torno siete furgones de la Policía Nacional, dos vehículos de la Unidad Militar del Regimiento de Ingenieros nº 7 de Ceuta y efectivos de la Guardia Civil, que permanecen en el lugar mientras se desarrolla toda la operación.
Aproximándose las 20:00 horas comienza finalmente la distribución de alimentos, una vez concluido el arduo trabajo de descarga del material transportado en dos grúas.
Numerosos voluntarios de Cruz Roja
Tras ello, numerosos voluntarios y voluntarias de Cruz Roja se organizan para iniciar el reparto entre las personas que esperan desde hace horas.
La disposición de la distribución es siempre la misma. Todos los inmigrantes forman una fila india para ir pasando, de manera ordenada, por el punto donde se encuentran los voluntarios y los alimentos.
Una bolsa llena de ayuda
En primer lugar, se entrega una bolsa vacía y, acto seguido, los miembros de Cruz Roja van incorporando distintos productos de primera necesidad.
Entre los alimentos que reciben se encuentran agua, leche, latas de atún, quesitos, plátanos, manzanas y pan, conformando un lote básico con el que poder afrontar las siguientes horas.
El papel de Cruz Roja y de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad
La labor de Cruz Roja resulta esencial en un contexto marcado por la emergencia humanitaria que vive la ciudad.
Decenas de voluntarios trabajan de manera coordinada para que el reparto llegue al mayor número posible de personas y se desarrolle con normalidad.
Seguridad
Junto a ellos, también destaca el trabajo que están realizando las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, inmersas en unas jornadas extraordinarias para hacer frente a la presencia de numerosos grupos de inmigrantes repartidos por distintos puntos de Ceuta.
En algunos momentos resulta necesario contener a parte de las personas que esperan para evitar que el sistema de reparto se colapse.
Orden marcado
En ese escenario, la presencia de la Policía Nacional resulta primordial para que los voluntarios de Cruz Roja puedan desarrollar su labor sin altercados y garantizar que la distribución se realice de forma ordenada.
Finalmente, el reparto se desarrolla sin incidentes, aunque deja imágenes de gran dureza que pueden herir la sensibilidad de quienes las presencian.
Una realidad marcada por la incertidumbre
Son numerosas las personas que apenas tienen fuerzas para caminar. Algunas avanzan lentamente, apoyándose en un palo debido a lesiones en las piernas o al agotamiento físico acumulado tras días de incertidumbre.
Otras necesitan detenerse durante unos segundos antes de continuar su marcha.
La escena refleja la dimensión humana de una crisis que sigue dejando una profunda huella en Ceuta.
Asistencia y control
Mientras continúan las labores de asistencia y control, cientos de personas sobreviven día a día en condiciones de gran precariedad, pendientes de un futuro todavía incierto.
La estampa que ofrece cada tarde la playa del Trampolín es difícil de ignorar. Voluntarios repartiendo alimentos, agentes garantizando la seguridad del operativo y cientos de personas esperando una bolsa de comida conforman una imagen que resume la complejidad del momento que atraviesa la ciudad.






