El Gobierno de España ha dejado la efectividad de los servicios de información de las fuerzas de seguridad y del CNI por los suelos al insistir en su máxima de que nadie había previsto la avalancha sobre Ceuta.
Se repite una y otra vez lo mismo: no había informes, no sabían lo que podía ocurrir y Marruecos colaboró.
Los dos países se han enrocado en la misma defensa que ha pasado por ensalzar la cooperación y situar lo ocurrido en lo casual y en el producto de la acción de las mafias.
Advertencias que sí existían
No es verdad. Antes del 25 de julio existía una comunicación clara sobre el riesgo a una entrada masiva.
Inteligencia alertó de ese riesgo y los servicios de información lo sabían. Que este Gobierno lo niegue es anular la profesionalidad de los agentes cuya única misión es esa: adelantarse con datos a lo que va a suceder.

En Ceuta siempre se ha dicho de forma irónica que hay más espías por kilómetro cuadrado que en cualquier otro sitio. Es la ironía de la calle, en la práctica los agentes de Información tienen monitorizado todo lo que sucede y conocen el terreno mejor que nadie.
Cronología de una crisis anunciada
Informaron del riesgo, pero hay más, se recogieron cuantiosas crónicas en este periódico que alertaban de la llegada de miles de marroquíes de todos los lados al norte del país para cruzar. Además, cada vez los intentos de cruce eran mayores. 48 horas antes del 30 de julio se cifraron en mil.
De todo esto, de esta situación se informó, pero es que además Marruecos también lo veía y comprobaba.
El 30 de julio, tras días en los que los intentos de pase se focalizaban solo por la madrugada y hasta primera hora de la mañana, todo cambió.
La respuesta de Marruecos
Miles de personas emprendieron rumbo a Ceuta ante la falta de control de los arenales. Marruecos no actuó y no fue hasta el viernes cuando uso material antidisturbio.
Todo esto sucedió en una fecha señalada de celebración para el rey Mohamed VI y después de una narración de detalles que hacían prever otra crisis de mayo que se ha visto superada.
España y Marruecos han unido sus tesis: la culpa de las mafias y la negativa a un conocimiento previo de lo que terminó explotando.
La versión oficial marroquí

El Ministerio de Interior de Marruecos confirmaba anoche que la ola de intentos de inmigración irregular que apuntaban a Ceuta y Melilla en los últimos días “no fue espontánea, teniendo en cuenta que resultó de la interacción de varios factores, incluidos el despliegue de información engañosa a través de las redes sociales, las redes de tráfico humano y las interpretaciones incorrectas de decisiones legales y administrativas relacionadas con las políticas de migración”.
El ministerio aclaró que “adoptó una abordaje proactivo temprano, incluyendo el aumento de la seguridad, la intensificación de la vigilancia terrestre y marítima y el aumento del nivel de alerta para proteger vidas y asegurar las fronteras”.
Sus datos oficiales: que alrededor de 40.000 personas intentaron dirigirse a Ceuta, en comparación con 1.135 personas que intentaron dirigirse a Melilla, y todos aquellos que lograron llegar a la ciudad posteriormente fueron devueltos.
El ministerio también anunció que se registraron 11 fallecimientos a partir del domingo, incluyendo a uno debido a un cierre de un área rocosa, y 10 casos de ahogamiento.
Una realidad incómoda
La lectura oficial sobre lo que pasó en Ceuta se está tiñendo de un insistente mensaje de cooperación y respuesta adecuada en el plano político que supone un atentado a la inteligencia.
Si nadie informó cómo se mantiene en España, ¿cómo no hay ceses?, ¿en qué cabeza cabe que unos servicios de información siguieran trabajando sin reprimenda alguna después de no haber intuido un asalto de esta magnitud?







Los máximos responsables de los servicios de información deberían dimitir y defender a las personas que tienen a sus órdenes. Seguir en sus puestos como un funcionario más, y que vengan la marlaskona y la albarita a seguir jugando con España.
No habrá orquestado todo esto el propio Gobierno con Marruecos para regularizar más gente y así tener más futuros votantes? Pero se les fue de las manos? Como se suele decir piensa mal y aciertas..El tiempo lo demostrará o no, y si así fuera son responsables de 100 muertes, homicidios imprudentes con resultados de muerte
No echemos la culpa a los servicios de información , ellos lo comunicaron con el suficiente tiempo,lo que de Moncloa solo hacen caso a las
Órdenes del inepto presidente que tenemos.